Santiago, 25 de Septiembre 2008
TESTIMONIO : DEJEN QUE LOS NIÑOS VENGAN A MI
En Octubre del año 2007, estando en oración el equipo zonal, de la Zona Cordillera de la Renovación Carismática Católica, una hermana tuvo una visión que nos impactó mucho: veía al Señor rodeado de muchos pollitos blancos, muy blancos y cada vez aparecían más y más. Seguimos en oración y otra visión vino a nuestro corazón: el Señor estaba acariciando el rostro de un niño de ojitos muy celestes, con su carita sucia; estaba llorando y solo en la parte donde corrían sus lagrimitas, su carita estaba limpia. Ahí sentimos que el Señor nos pedía preocuparnos por los niños en riesgo social, pero no sabíamos qué hacer.
Seguimos orando por meses y pidiendo al Señor nos mostrara el camino que El tenía preparado para su obra.
Un día del mes de Abril de este año, me encontré con una hermana de la Renovación, María Eliana, quien es enfermera de la casa Nacional del Niño, Sename, y me contó que desde que llego a trabajar allí, Noviembre de 2006, oraba mucho al Señor y a la Virgen por los niños que permanecen allí en protección social.
Seguimos orando y el 15 de Abril fuimos a conversar con la Directora de dicha Institución, quien nos abrió las puertas de inmediato y en adelante nos reunimos todos los Lunes de 15:00 a 17:00 horas, con otros hermanos de la Renovación, a orar por los niños y a alabar a Dios junto con ellos, quienes cantan con gran entusiasmo y alegría. Así se formo el Ministerio de Alabanza de los Niños.
Inmediatamente el Señor respondió con frutos en abundancia, como El prometió si permanecemos unidos a El: el 20 de Agosto de este año, se bautizaron 24 niños y una joven mamá quien también hizo su Primera Comunión, junto a otra niña.
En las Catequesis Bautismal, el Señor también tocó los corazones de los padres, padrinos y familiares expresando la emoción de sentir el amor que Dios les tiene a cada uno de ellos y la nueva vida que les ofrece a su lado.
Actualmente se siguen viendo cambios maravillosos dentro de la Institución gracias al Espíritu Santo que vive y florece cada día más en los niños y el personal que allí labora.
Damos este testimonio para dar gracias a Dios y a la Virgen por su maravillosa obra que se esta llevando a cabo, a través de sus servidores y así permitir que contemplemos el gran poder de nuestro Señor Jesucristo que vive y reina entre nosotros.
María Isabel Bravo y Maria Eliana Arredondo Cruzat
Renovación Carismática Católica.
Zona Cordillera.